7 El Retorno de Saturno.

 EL RETORNO DE SATURNO

Una nueva etapa me esperaba, en un lapso de dos años y medio fui madre, dos veces más, de un Sol en Piscis y un Sol en Leo. El pequeño Sol en Aries, ya había crecido, era un adolescente y estaría al borde de la muerte. En esta época tocaría fondo y volvería pidiendo perdón a la celosa Astrología.

Este aspecto astrológico nos hace madurar, sucede entre los veintinueve años y medio y los treinta y uno y medio, el famoso, y muchas veces temido, “Retorno de Saturno”, Cronos en la mitología griega, señor del tiempo, el que mostrándonos la propia realidad nos obliga a responsabilizarnos de nuestras acciones y sus consecuencias y nos otorga la cosecha de lo sembrado con nuestro compromiso, esfuerzo y disciplina. 

Durante esta época tuve que enfrentar el hecho de que la seguridad económica que me ofrecía mi empleo en el banco, no era suficiente para someterme a sus exigencias. No era para mí agachar la cabeza y aceptar sumisamente la ideología del “tanto tienes, tanto vales” que se intensificó en esa época y que un superior al que le faltaba preparación para ocupar su cargo, quiso explotar como máxima del banco, exigiendo que, además de cumplir con un horario establecido, el resto de nuestro tiempo se ocupara para vender otros servicios del banco, como seguros, créditos, afores, etc., para alcanzar los resultados que él, como ejecutivo debía lograr por sí mismo,  amenazando con el despido si no lo hacíamos. 

¡No me auto explotaría!

Eso era, nada más y nada menos que Saturno en acción, podía permanecer en una estructura segura, pero rígida y adaptarme olvidando que el tributo por esa decisión podía ser frustrante a la larga o podía tomar las riendas de mi vida para vivirla auténticamente, pagando el costo y asumiendo sus riesgos. Sin el amparo de una institución que se hiciera cargo de mi “seguridad económica”, tomé mi seguridad en mis manos.

Al cumplirse este ciclo, el retorno de Saturno, tenemos que madurar y aceptar que no logramos lo que habíamos pensado algunos años antes, y que al final, el mundo nos impuso sus responsabilidades. Tiene la ventaja de que Saturno también es el señor de las cosechas, si fuimos disciplinados, si nos esforzamos lo suficiente y aprendimos de nuestro dolor, nos trae buenas cosechas, pero si no, tendremos que pagar el costo del aprendizaje a destiempo.

Cuando nació mi hijo más pequeño, de Sol Leo, mientras lo criaba, lo amamantaba, dormía, arrullaba, atendía la casa y a mi pequeño Piscis, me daba mis tiempos para seguir practicando Astrología.

La vida presentaba dolorosos procesos para quitarme todo lo que ya no necesitaba...

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