5 Nada te turbe.
NADA TE TURBE. “Nada te turbe, Nada te espante, Todo se pasa, Dios no se muda.” Santa Teresa de Ávila. Nada te turbe… me recitaba mi padre cuando algún revés de la vida me alcanzaba. Mi juventud se ofendía ante tanta calma y mi pueril ignorancia se espantaba, mientras andaba de muda en muda, buscando mi lugar. Era un hombre fuerte, bohemio, filósofo. Me arrullaba con lecturas que otros padres hubieran evitado. A punto de dormir, su voz descifraba los textos de algún libro interesante de desarrollo personal, filosofía o espiritualidad. Ahora pienso que era su manera de darme fundamentos internos para el futuro. Entre muchos, El tercer ojo, de Lobsang Rampa, con su firma estampada en 1967, que acostumbraba plasmar al concluir cualquier lectura, permanece en mi librero como sustento psico-emocional, con la mía debajo, fechada veintiún años después. En espacios abiertos nos reunía con un chiflido, que le dio su apodo. Comía aguacate a cucharadas y no soportaba a las mascotas....