16 Lo que se comparte crece.
En duelo por mi madre, disminuyó mi atención al trabajo. Plutón estaba en contacto a mi Ascendente, un poco más amable que los aspectos anteriores, pero no menos doloroso y me pedía un renacimiento. Me permití hacer cosas que no había hecho antes, como pedirles a mis hijos, ya adolescentes, que se fueran a vivir con su padre. Cuando después de hacerles saber a ellos y a su padre, que estaba agotada física y emocionalmente, y no hicieron mucho caso, recurrí a la energía de Urano opuesto a mi ascendente, un día en que no podía más, de repente, con desapego y sin miramientos se los hice saber. Necesitaba tiempo y cuidados para mí. Unas semanas después, hablé con ellos, les expliqué cómo me sentía y decidimos reunirnos a comer dos veces por semana. La relación con ellos cambió, mi relación con el mundo, mi trabajo, todo estaba impactado. En combinación, Saturno se acercaba a una cuadratura con mi Luna, exigiendo cuentas sobre el ejercicio de mi maternidad, una recapitul...